Dentro del marco del III Concurso Internacional de Composición “Emili Giménez Bou” Ateneo Musical de Cullera, queremos dar voz a quienes han formado parte esencial de su historia: las compositoras y los compositores distinguidos con Mención de Honor en ediciones anteriores.
Este certamen nace con la vocación de impulsar la creación, de motivar a los compositores y compositoras a escribir nuevas obras y de contribuir activamente a la evolución del repertorio sinfónico para banda. Pero más allá de las bases y los premios, lo verdaderamente importante son las experiencias humanas y artísticas que surgen en torno a él.
Hoy se encuentra entre nosotros el compositor Felipe Vicente Manresa, distinguido con Mención de Honor en la II edición del concurso, cuya obra dejó una profunda huella por su calidad, personalidad y fuerza expresiva.
Queremos conversar con él para conocer su vivencia personal: qué significó participar en este certamen, cómo fue el proceso creativo de su obra, qué sintió al escucharla interpretada en el concierto de premiados y qué valor considera que aporta este concurso al panorama musical actual.
Sobre su trayectoria y su vínculo con el concurso
¿Podría presentarse brevemente y contarnos cuál es su trayectoria dentro del mundo de la composición para banda?
Actualmente ejerzo la docencia en la Escuela de Música de la Sociedad de Arte Musical “La Filarmónica” de mi municipio (Callosa de Segura, Alicante) donde imparto Flauta Travesera, Lenguaje Musical y también ostento la Dirección de la Banda Joven de la Sociedad. Anteriormente formé parte durante gran parte de mi vida profesional, de la Unidad de Música de la Guardia Real. Mi trayectoria en la Composición para Banda es relativamente corta, ya que aunque tengo composiciones de épocas anteriores, es en estos últimos cinco o seis años donde he podido darle continuidad; y comenzar a crear para la que desde siempre ha sido mi “instrumento”: las Bandas de Música. En esta última etapa, formo parte activa como alumno de la Escuela de Composición Ferrer Ferran.
¿Qué le impulsó a presentarse al Concurso Internacional de Composición Ateneo Musical de Cullera?
Lo primero que me atrajo fue la oportunidad de tener un espacio donde poder mostrar mi música, y donde poder también tener diversas valoraciones y perspectivas de ellas. Me pareció inmensamente positivo como está organizado el concurso, y la inmensa diversidad de categorías y formaciones para las que podía componer. Soy de la creencia que a veces debemos de ponernos retos, y desde luego el Concurso lo era y es en una gran medida.
¿Cómo conoció el certamen?
Pude saber de él en la Escuela de Composición, donde el Maestro Ferrer Ferrán nos facilitó las Bases y nos animó a participar en él. Y como decía anteriormente, era un nuevo reto al que enfrentarse.
¿Qué le atrajo especialmente de esta convocatoria frente a otros concursos?
Como mencionaba antes, me atrajo la oportunidad de tener un lugar donde mostrar mis composiciones. Hay muchos aspectos que atraen del Concurso. En primer lugar, desde mi punto de vista es muy positivo la forma de puntuar. A diferencia de otros concursos, no hay una única obra ganadora; sino que cada una de las obras presentadas conlleva su propia puntuación y premio enmarcado en la propia puntuación. Creo que es muy positivo que todas reciban dicha puntuación, como las valoraciones y apreciaciones que recibimos los compositores desde el jurado. No deja de ser otra fuente más de motivación. También resulta muy atractivo la posibilidad de que las obras galardonadas con Mención de Honor sean interpretadas y difundidas por las diversas formaciones de la Sociedad Ateneo Musical. Muchas veces se obtienen galardones pero las interpretaciones a veces cuestan mucho, sobre todo en obras de grandes dimensiones como las categorías de Obra de Concierto y Obra Sinfónica de Concierto. Es por ello por lo que una Sociedad de la entidad como el Ateneo Musical, dedique parte de su programación y de su trabajo a interpretar las obras galardonadas, es un verdadero lujo.
El proceso creativo de la obra presentada
¿En qué momento creativo se encontraba cuando decidió escribir la obra para el concurso?
La verdad es que los momentos creativos de las obras presentadas al Concurso y galardonadas, aunque tienen el nexo común de crear para Banda de Música y de mi propia evolución personal; sí que cada una de ellas tiene una particularidad. En las dos composiciones galardonadas en Banda Juvenil, “Everest” y “A Lenda da Maruxaina”, era un momento en el cual buscaba dar un paso más en mi música para estas formaciones. Y las leyendas, misterios… y aquello que quizás pueda traspasar de nuestra propia intuición; siempre es un motivo atrayente para reflejar en el pentagrama en blanco. En “Expressions for Band”, premiada en la Categoría de Obra de Concierto, era totalmente distinto. Esta obra supuso un reto importante para mí desarrollo personal: escribir una obra serial para Banda Sinfónica, y enfrentarme a una escritura que era novedosa para mí.
¿Compuso la obra expresamente para esta convocatoria o partía de una idea previa?
Estas obras formaban parte de mi trabajo compositivo y del propio desarrollo personal, pero sí es cierto que en el horizonte de esta siempre está presente el Concurso. Considero que este Concurso ya es un referente dentro del mundo compositivo destinado a las Bandas de Música.
¿Qué le inspiró en esta obra?
Enlazando con lo dicho anteriormente, en las obras de Banda Juvenil las leyendas y lo “atractivo” de ellas o sus lugares. En la Obra de Concierto, un reto para superarme.
¿Qué retos compositivos se planteó al escribirla?
Buscar un lenguaje que aunque no fuese totalmente habitual en las Bandas, sí que fuese pedagógico y a la vez atractivo tanto para el músico como para el oyente.
¿Considera que el concurso fue un estímulo para crear una obra que quizás no habría compuesto en otro contexto?
Desde luego que sí. Ciertamente en el horizonte de esa evolución personal que antes comentaba, sin duda están otros tipos de lenguajes que llegará el momento de componer; pero el concurso fue una carga más de motivación para ello.
¿Qué importancia tiene para usted que existan concursos que incentiven la creación específica para banda?
Me parece algo maravilloso! Es cierto que venimos de una tradición de Concursos de Composición para Banda en nuestro país, pero algunos de ellos y que eran de una gran trayectoria han ido desapareciendo o perdiendo su asiduidad. Y la Banda es un instrumento maravilloso y especial, que muchas veces quizás no conseguimos llegar a mostrar totalmente. Es por ello por lo que estos concursos, junto a la motivación para los compositores, trae también consigo nuevos repertorios y una visualización más del mundo bandístico.
La mención de honor y su significado
¿Qué sintió al recibir la noticia de que su obra había sido reconocida con una Mención de Honor?
Muchísima emoción, sorpresa y lógicamente una gran alegría. Sorpresa porque todas las obras que había enviado al Concurso habían sido galardonadas con Mención de Honor, y había obtenido dos Diplomas de Oro; siendo uno de ellos al compositor con mayor puntuación de la Comunidad Valenciana. Algo que ni siquiera me había planteado al enviarlas.
¿Qué supuso este reconocimiento dentro de su trayectoria profesional?
Un chute de adrenalina! Gracias a estos galardones y a su difusión, mi música se va conociendo e interpretando más. El haber sido premiado en el concurso ya de por sí es una referencia, y hace que puedas llegar a un público que posiblemente hubiese costado más llegar.
¿Cree que este tipo de distinciones ayudan a visibilizar el trabajo del compositor?
Desde luego que sí! En la sociedad actual que todo pasa demasiado rápido muchas veces, el tener una referencia dentro del mundo bandístico donde se promueva la composición para Banda, se difunda e incluso se interprete; es una gran “escaparate” para los compositores.
La experiencia de escuchar su obra en el concierto de premiados
¿Qué sintió al asistir al concierto y escuchar su obra interpretada en directo?
Una emoción inmensa. Cuando componemos son momentos de estar con uno mismo, de mimar cada uno de los sonidos que escribimos, de crear… Esa sensación se torna en emoción y felicidad, cuando ves en el escenario y escuchas todo aquello que habías imaginado.
¿Cómo describiría la emoción de oír su música cobrar vida en manos de una banda?
A veces resulta difícil describir una emoción, pero fue como entrar en mi propia partitura y dejarme llevar por ella de la mano de sus intérpretes. Es algo maravilloso compartir esa emoción aunque sea desde el escenario y el patio de butacas, porque es crear una conexión compositor-intérpretes por la que dejarse llevar.
¿Hubo algún momento del concierto que le marcara especialmente?
Me quedo con todos y cada uno de los momentos, me resulta casi imposible poder decidirme por uno.
¿Qué le aportó esta experiencia a nivel humano y artístico?
A nivel artístico, el ver hecho realidad lo que en su momento reflejé en el papel. Es vivir ese cúmulo de sensaciones a las que te lleva la Música; a la par que siempre busco algún detalle más técnico que me pueda ayudar a seguir creciendo en futuras composiciones. A nivel humano, el conectar, compartir y vivir las interpretaciones junto a mis compañeros galardonados, músicos, representantes de la Sociedad, público, etc.…. Es maravilloso el poder compartir y comentar estas sensaciones. Desde mi punto de vista, nos ayuda a ser más humanos.
¿Considera importante que un concurso garantice la interpretación pública de las obras premiadas?
Rotundamente sí!
Valoración del concurso
Desde su experiencia, ¿qué destacaría del Concurso Internacional de Composición “Emili Giménez Bou”, Ateneo Musical de Cullera?
Ante todo la gran organización que hay detrás del concurso: cualquiera de los aspectos del mismo es reseñable, pero sin esa organización detrás sería muy difícil algo así. Y yendo a apartados quizás más técnicos, la forma de valorar las obras presentadas, y las impresiones que el jurado nos hace llegar a los propios compositores.
¿Qué cree que aporta este concurso al repertorio para banda?
Es un referente más dentro de la difusión del repertorio bandístico de nueva creación. Y sobre todo aporta diferentes tipos de obras a enfocar: desde la Banda Infantil a la Banda Sinfónica. Desde luego que es un gran aporte a la creación bandística en cualquiera de sus niveles: tanto pedagógico como a nivel profesional.
¿Considera necesario que existan iniciativas que impulsen la creación para banda?
Totalmente! Iniciativas así ayudan a evolucionar los repertorios y sobre todo a las formaciones bandísticas. Siempre existe un punto de vista novedoso.
¿En qué medida este concurso contribuye al desarrollo y evolución del lenguaje sinfónico para banda?
Yo creo que bastante. Al tener en cierto modo absoluta libertad en lo referente a plantillas (lógicamente dentro de lo coherente en cada categoría), y únicamente hacer referencias al nivel de dificultad; da mucha libertad al compositor para crear. Y ahí es donde cada composición puede diferir mucho en su lenguaje, en su concepción de la Banda; pero no dejan de ser nuevas aportaciones al repertorio bandístico.
¿Qué lo diferencia, en su opinión, de otros concursos internacionales?
El crear esa comunicación jurado-compositor independientemente de los galardones. Las percepciones, sugerencias y observaciones sobre nuestras obras; es algo que pocas veces he podido ver. Y aunque ya lo hayamos mencionado, el hecho de que se interpreten las obras premiadas.
Mensaje para futuros participantes
¿Qué le diría a un compositor que está dudando si presentarse a la próxima edición?
Que no tenga ninguna duda en hacerlo. Es una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel musical como personal.
¿Recomendaría participar? ¿Por qué?
Desde luego. Va a ver como su/s composiciones son valoradas por un jurado profesional donde sin duda habrá diversos puntos de vista. Un sistema de puntuación que no se elige una obra ganadora y ya, sino que valoran con sus puntuaciones e independientemente del galardón; recibes esos consejos y apreciaciones. Aunque sea un Concurso, también es una forma más de ir avanzando y superándote día a día frente al pentagrama en blanco. Es decir, el concurso también conlleva con él una función pedagógica hacia los compositores, y por qué no también hacia los intérpretes. Otro aspecto muy importante es el poder escuchar tus composiciones y compartir las opiniones con el/la Director/a sobre tu obra. Para mí, todo esto es algo muy enriquecedor.
¿Qué cree que puede ganar un compositor, más allá del premio, al presentarse a este certamen?
Experiencia, aprendizaje y difusión.
Si tuviera que definir la experiencia en una palabra o frase, ¿cuál sería?
Algo para vivir y disfrutar.
Dimensión más personal y emotiva
¿Qué significa para usted escribir para banda hoy en día?
Una forma de vida, y en cierto modo devolver al mundo de las Bandas todo lo que aprendo y he aprendido de ellas. Es crear universos sonoros para que los intérpretes puedan disfrutar con ellos, e incluso poder ser un poquito más felices.
¿Qué papel cree que desempeña la banda sinfónica en la cultura musical actual?
Afortunadamente la Banda Sinfónica hoy en día ocupa un lugar muy importante en nuestra sociedad actual. Un elemento de cohesión, de compañerismo, de valores, etc. Creo que ya se ha dejado atrás el hecho de ser “la hermana pequeña de la Orquesta Sinfónica” o “esos músicos que tocan el calle en diversos actos o celebraciones”, para ser unos referentes sociales y culturales. Iniciativas como este concurso que incentiva la creación para Banda ayudan y refuerzan este pensamiento.
¿Cómo influyen iniciativas como esta en la motivación y crecimiento de los compositores?
Desde mi punto de vista, de una forma totalmente positiva. Representa el llegar a un reto marcado, el buscar superarse, el sentirse capaz de componer obras de dimensiones que quizás nunca te hubieses planteado. Y siempre que tengamos este afán por mejorar, por llegar un poquito más que en la obra anterior; creceremos como compositores y a la par como personas.
¿Siente que este tipo de proyectos crean comunidad entre compositores, intérpretes y público?
Sí. Yo mismo he tenido la oportunidad de conocer personalmente a compañeros compositores, compartir con la Banda e incluso con algún espectador que al salir del Auditorio te para y te pregunta sobre tu música.
Si tuviera que resumir en pocas palabras por qué es importante que los compositores participen en el Concurso Internacional de Composición Ateneo Musical de Cullera, ¿qué diría?
Que es una forma maravillosa de poder aprender, crear y compartir espacio tanto con otros compositores; como con los intérpretes y el público. Una sinergia maravillosa que nos hace crecer como compositores y como personas.